Que se monten su propia revista

La marcha de un nutrido grupo de autores del Jueves por el vergonzoso episodio de la portada de la abdicación ha llevado a mucha gente a plantearse por qué no montan su propia revista. Porque no es fácil, no es nada fácil. Vamos a ver el porqué de esa dificultad y que posibilidades tienen de éxito.

tiovivoPor talento no va haber ningún problema. Los artistas que han abandonado el Jueves oscilan entre buenos, muy buenos y excepcionalmente buenos. Cualquier proyecto que realicen, cualquiera, va a tener unas cotas de calidad muy altas. Y por faltas de ideas no va a ser, esta gente se levanta de la cama con cuatro o cinco ideas en la cabeza… bueno, quizá no tanto, pero vamos, que son gente bastante creativa acostumbrados a parir ideas nuevas cada semana. Luego ya conectaran más o menos con el publico, esa ya es otra historia, pero que una revista nacida del trabajo de todos ellos va a ser buena no lo duda nadie.

El problema principal es la infraestructura necesaria para montar una revista. Que pueden tener un producto acabado todas las semanas no lo pongo en duda, ahora bien, que llegue a los lectores y que sea rentable esa es la gran complicación. No olvidemos que este tipo de revistas necesita moverse en el terreno de los quioscos para llegar a todas partes y eso funciona un poco diferente a lo que estamos acostumbrados. Pongamos que si tu objetivo es vender 50.000 ejemplares necesitas imprimir y distribuir unos 75.000*. Eso quiere decir que necesitas tener el capital necesario para imprimir una gran cantidad de ejemplares y para comerte las numerosas devoluciones. Con el tiempo y si la cosa va bien puedes cubrir perdidas sin problemas, pero los primeros meses de este modelo son excesivamente duros. Así que la pregunta es, ¿quién va a poner el dinero? Ahí necesitas un mecenas, aka un grupo editorial, y no es complicado en los días que vivimos que uno de esos te apoye.

Mirad, existe un ejemplo histórico de algo parecido que paso hace muchos años. En El Invierno del Dibujante de Paco Roca se narra como un grupo de dibujantes de Bruguera deciden abandonar la editorial por las leoninas condiciones de sus contratos. Todos ellos son artistas excepcionales: Escobar, Cifré, Peñarroya, Conti y Giner. Y la revista que realizan Tio Vivo es tan buena o más que el Pulgarcito de su rival. Pero la calidad da exactamente lo mismo, Bruguera torpedea el lanzamiento de la revista y tras intentarlo por varias vías, logra su objetivo cortando la distribución de la revista ya que sino llega a los quioscos no puede comprarla nadie.
Tras un año, los dibujantes rebeldes tienen que volver con el rabo entre las piernas a Bruguera conscientes de que habían perdido la guerra.

Esa historia paso hace más de 50 años y no tiene porque repetirse, sobre todo porque estamos en un momento histórico muy diferente y la situación política ha cambiado mucho desde entonces. Es más, vivimos un momento de agitación social que puede favorecer este tipo de aventuras, tal como ha pasado en las últimas elecciones al parlamento europeo. Si un partido político ha logrado reunir el voto de los descontentos, es posible que una nueva revista también logre hacerlo. Además, estamos en el futuro, el quiosco no es la única vía de salida de un nuevo producto. Tenemos los nuevos medios, tenemos internet, un medio que el Jueves no esta explotando demasiado. Quizá por ahí se podría tener bastante salida, sin necesidad de una inversión tan grande como la realizada para salir en quioscos. Es una vía a explorar, muy complicada pero que podría llevarles a tener un modelo de negocio sostenible. Si no lo intentas nunca lo vas a saber.

Yo ahora mismo y supongo que unos cuantos de vosotros estaría dispuesto a apoyar cualquier aventura económica de los que han abandonado el jueves (¿alguien grita crowdfounding?), así que espero que al menos intenten algo, lo que sea. Quiero seguir teniendo mi dosis semanal de todos estos grandes talentos y no quiero que un grupo editorial con actitudes propias de la dictadura me las arrebate. Tienen que seguir adelante, como sea. Esperemos que así sea.

 

* Las cifras son inventadas, pero no difieren en gran cosa de la realidad. Para que el producto llegue a todos los rincones de la geografía, tienes que inundar la distribución con el mayor número de ejemplares posibles. Nadie va a mover un dedo para llevar dos ejemplares a un pueblo perdido de la mano de dios, pero si para llevar veinte, aunque al final solo vendan esos dos. Es la diferencia entre al menos vender algo o no vender nada.
Evidentemente, el nivel de devolución es bastante alto y eso acarrea problemas de almacenaje y de destrucción de ejemplares. Editar para quiosco no es fácil amigos.

8 opiniones en “Que se monten su propia revista”

  1. No es por joder, de ehco borra el comentario que no pinta nada, pero el primer «porque» es por qué y el tercero es «porqué» (el porqué)

  2. No hace falta irse tan lejos en el tiempo. Bernet, Sommer y José Ortiz crearon Ediciones Metropol para ir por libre…. y así les fue. Tuvieron que trabajar mucho más, cobrar mucho menos, y duraron un par de años. José Ortiz contó algo de todo aquello en el último salón del cómic de Gijón, y no tenía más que malos recuerdos y mucha amargura de toda esta historia.

  3. Empiecen la revista en internet y empiecen a conseguir fondos mediante toda una serie de mecanismos posibles y cuando tengan los fondos crear su nueva revista. Caro si, dificil si, imposible no

  4. Los dibujantes que dimitieron acaban de anunciar que están preparando un cómic sobre Felipe VI. ¿Será digital, saldrá a la venta? Ni idea. Solo sé eso.

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