Pancake Criminals

La página una y dos estuvieron muy chulas. Había una atractiva pareja llamada Jon y Suzie que se lo estaban montando en unos servicios públicos pero también había alguien misterioso que les exigía que salieran de ahí, una persona bastante extraña porque la rotulación era toda en blanco y negro de la misma en la que hablaba Sandman.

Resumen del número anterior en la segunda entrega de Pancake Criminals

sexcriminalsEl nombre de la colección realmente no es Pancake, sino esa palabra que empieza por S y acaba en X, aunque en español acaba en O. Es un pequeño truco que se utiliza para que la gente no llegue de los buscadores pensando cosas que no son… ¡que aquí hablamos de cómics, nada de guarrerías! Aunque en esta colección hablan bastante del tema… que demonios… ¡están todo el rato haciéndolo!

Pancake Criminals, escrita por Matt Fraction y dibujada por Chip Zdarsky, ha sido una de las sorpresas de la temporada. En el post anterior ya comentamos que su recopilatorio se había aupado al número 1 del top de ventas, algo totalmente inesperado a la vez que sorprendente pero que tiene su parte de lógica. Es un cómic bastante curioso y con un gran potencial para atraer lectores.

La historia nos presenta a Suzie, una chica completamente normal que descubre que cuando se toca ahí abajo algo extraño pasa. No, no me refiero a que te empieza a subir la temperatura, se te entrecorta la respiración y esas cosas. A Suzie lo que le ocurre es que cuando llega al orgasmo detiene el tiempo y durante ese periodo puede hacer lo que quiera sin que nadie lo descubra. El problema es que es casi una niña y en ningún libro de los que ha leído se menciona nada de que el placer sexual lleve a detener el tiempo, así que cuando empieza a preguntar a sus amigas si les ocurre lo mismo le miran con una cara muy extraña. Esta claro que es única, que eso solo le pasa a ella y que tiene que aprender a vivir con ello. Según va creciendo empieza a tener todo tipo de relaciones sexuales, relaciones que siempre acaban con su pareja paralizada encima de ella, o debajo o donde sea. Sin embargo un día conoce un chico muy especial, un chico al que le ocurre lo mismo que ella y de repente su vida empieza a cambiar…
Y no quiero contar nada más del argumento para no reventar las sorpresas del argumento que poco a poco va progresando de manera totalmente imprevista, sobre todo en la parte de criminales.

Tengo que reconocer que me vi atraído a la colección por el título de la misma y por ver que hacía Fraction con algo tan diferente a sus trabajos en Marvel y el primer número me dejo totalmente descolocado, lo que me llevo a leerme el siguiente y así hasta el quinto número, ultimo publicado en ese momento. La serie trata mucho de sexo sí, pero no de una manera obscena y chabacana, sino totalmente natural y sincera. Los protagonistas nos van relatando como fueron alcanzando su madurez sexual a lo largo de la adolescencia, que tipo de relaciones tuvieron, en definitiva como afrontaron un aspecto tan natural de nuestras vidas. Lo hacen de manera sencilla y bastante desenfadada, con cierto punto de ironía y con mucha complicidad.
Evidentemente la colección no va solo de eso, poco a poco van conociendo a otros personajes que saben de su situación y se meten en problemas variados, pero en estos primeros números solo hemos podido ver la punta del iceberg de lo que va a suceder y promete mucho.

Pero lo interesante del cómic no se acaba en las viñetas. La edición en grapa viene acompañada de una sección de correo bastante extensa, de unas 4 ó 5 páginas, en donde la gente se dedica a contar todo tipo de cosas, en su mayoría de índole sexual bastante curiosas. Desde como fue su primera vez, a que tipo de posturas realizan a lo que sea. Todo de una manera bastante natural y aderezado con un gran sentido del humor, con consejos de todo tipo de los autores de la serie. Esta claro que los autores se están divirtiendo mucho con la serie y no pierden la oportunidad de hacer alguna que otra coña cuando pueden, es decir, contar una historia en serio pero de la manera más desenfada posible.

Como dice la contraportada: Para lectores adultos, no leer este cómic a menos que hayas tenido «la charla» sobre detener el tiempo.

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