Expocomic 2013 sin agobios

Otro año más, otro invierno más, otro Expocomic más. Y bueno, ha sido más o menos lo mismo de siempre, lo que algunos odian y lo que otros aman. Sin mucho sobresaltos y sin demasiado que reseñar, aunque siempre hay espacio para algunas palabras.

expocomic2013El año pasado, con la tragedia del Madrid Arena, montar este evento supuso bastantes quebraderos para la organización y un montón de inconvenientes para los visitantes. Este año, con todos los problemas de seguridad “solucionados” se pudo al volver al sitio del que nunca tuvo que salir, el Pabellón de Cristal de la casa de Campo. Bastante espacio, unos accesos decentes (vale, podría estar mejor comunicado, pero es lo que hay) y un lugar ya conocidos por todos. Lo que pasa es que desde que la alcaldesa y su banda de concejales decidieron subir las medidas de seguridad hasta el infinito, tu no alquilas un local para montar un evento, es el local el que te alquila a ti. Me explico, las medidas de seguridad que están convirtiendo Madrid en un estado policial, obligan a que el se contrate espacio según el aforo a completar. Es decir, X personas corresponden a Y metros cuadrados, 2X personas a 3Y metros cuadrados, etc, etc. Contado así suena muy bien, total, todo sea por la seguridad, pero cuando uno llega al recinto y se encuentra GRANDES espacios vacíos en donde cabría un circo de tres pistas, pues ve que algo claramente no funciona. Pero lo mejor de todo es que eso no bastaba, además había que guardar una serie de escrupulosas distancias entre los stands que obligo a cambios y más cambios por parte de la organización. Lo que se llama, tocar pelotas un buen rato.

Así que el resultado final es un espacio lo suficientemente grande para albergar la mitad de los fallidos juegos olímpicos, pero en su mayor parte vacío porque señor mio, no se mueva usted de esta raya, a ver si de repente va a entrar una masa desbocada de cien mil personas y vamos a tener una tragedia. Que sí, que tener espacio para moverse esta muy bien, pero eso de que se pueda oír tu propio eco dentro de un salón del cómic da como escalofríos. Así es Madrid ahora, bajo una excusa bastante impactante (vuestras hijas pueden morir) se aprovecha para hacer negocio (tenéis que contratar más espacio). La seguridad es algo que no se puede dejar de lado jamás, pero no podemos pasar de tener un sobreaforo en una fiesta por las corruptelas de turno, a un infraaforo que no beneficia a nadie.

Dicho todo esto, el Expocomic transcurrió sin demasiados sobresaltos y en mi caso, ninguna gran anécdota digna de mención. Lo típico de siempre, charlas con los amigos, ver exposiciones bastantes majas, liarse a comprar tebeos, etc, etc. No tengo ninguna gran pega que ponerle al evento, quizá un poco el tema de las fechas, demasiado pegadas a la navidad. En mi caso se me junto con un de par de citas ineludibles de mi vida no-comiquera que no me dejaron disfrutar del salón todo lo que me hubiera gustado. Una semana o dos antes, como otros años creo que hubiera sido mejor fecha para todos y así no hubiera tenido que coincidir con el salón de Zaragoza. Es cierto que en los tiempos que vivimos es complicado no montar un evento y que coincida con otro, pero para mi primeros de diciembre hubiera sido bastante mejor, meternos en mediados hace el tema más complicado.

Y quizá el tema más peliagudo fue el espacio de fanzines, una isla… de verdad. Comentaba con uno de los fanzineros que todos los años se quejaban por lo mismo, pero tengo que reconocer que este año se quejaban con bastante razón. En este post de Adlo tenéis una foto bastante ilustrativa de la situación y es que da bastante pena que con todo el espacio disponible esto no se pudiera haber montado de otra manera. Me consta que al final la organización fue flexible a la hora de saldar cuentas, pero bueno, una mejor zona de fanzines era posible, lo de estos chicos ha sido un suplicio.

En definitiva, quitando esos aspectos, el resto bien, fino como la seda y más o menos lo que se puede esperar de un Expocomic. Desde hace mucho tiempo la organización le tiene cogida la medida al evento y si pudo montar un salón el año pasado, lo este habrá sido más coser y cantar (bueno, no tanto, pero se me entiende). Lastima que las cifras de asistencia estén aún lejos que la de Barcelona, pero bueno, de esto también tiene algo de culpa el parasitismo que realiza el Fnac sobre el evento. Ya no solo se contentan con montar la multitudinaria sesión de firmas aprovechando que los autores pasan por allí, ahora también montan una gran cantidad de charlas e incluso concurso de disfraces coincidiendo con el Expocomic. Señores de Fnac, el cómic existe el resto del año, monten unas jornadas en cualquier otras fechas y yo acudiré encantando y les aplaudiré, pero esto que están haciendo es tocar las pelotas. Con ambas manos.

Lo dicho, otro año más, otro Expocomic más. Todo bien, pero siempre se puede mejorar. Ahí estaremos el año que viene.

Actualización: La organización ha publicado una nota de disculpa con los fanzines. Eso es siempre algo a tener a cuenta y muy de agradecer.

Un comentario en “Expocomic 2013 sin agobios”

  1. Pues es una pena el tema este del espacio y tal. Y la verdad es que me parce ridiculo que se haga esto en una exposicion de este tipo. Aun me acuerdo cuando fui al del Museo del Ferrocarril de Madrid o los del Conde Duque. Ahi apretados pero eran una pequeña maravilla a los sentidos (que nostalgia).

    Luego ya se movio a la Casa de Campo y solo fui una vez mas. entre que mis colegas ya no van y que lo que mas me interesaba era pillar comics. Cosa que hago mejor con el descuento del librero o por internet poco a poco y sin gastarme un pastizal en dos dias; el evento en si ha perdido mucho atractivo para mi.

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