In Memorian: Dick Giordano

Fue hace unos días, lo sé, pero no quería hacer algo rápido y muy por encima de alguién que fue un pedazo importante de la historia del cómic USA.

dickgiordano.jpgMuchos conoceréis la figura de Dick Giordano en su faceta de entintador, sobre todo asociándolo a los lápices de Neal Adams. Y bueno sí, es cierto, entinto a Neal Adams y lo hizo de puta madre, pero también dibujo y entinto cientos de cosas más. Prácticamente todas las series de DC pasaron por sus manos y también toco un poquito de Marvel y mucho Charlton. Si habéis leíido un poquito de tebeos de los 70 u 80 es imposible que no hayáis leído nada suyo. Giordano siempre ha estado ahí, siempre, lo que pasa es que jamás ha sido un fan favorite o como se diga. Es decir, nadie pensaba «ojala echaran a este tipo de mi colección favorita y trajeran a Giordano». Pero si echaban a ese tipo y traían a Giordano tampoco te quejabas, sabias que al menos era un dibujo de bastante calidad y muy competente. Vamos, que era uno de esos trabajadores incansables del mundo del cómic que dedicaba muchas horas a su trabajo y lo hacia bastante bien. No era el número 1, pero si era uno de los mejores y más comprometidos.

Pero Giordano no solo fue artista, también fue editor. Sus labores como artista freelance empezaron en Charlton Comics (la editorial de Blue Beetle o Question) en 1952. La compañía entonces publicaba prácticamente de todo, lo que estuviera de moda, y Giordano se fue bregando en mil y unas colecciones (echad un vistazo y asustaos). En 1965, ante la explosión de superhéroes que se estaba produciendo en Marvel y DC, Charlton decidío probar suerte en el terreno y puso al frente del grupo de colecciones que lanzaron a Giordano.. No solo había demostrado ser un hombre competente y que siempre estaba ahí para hacer el trabajo, sino que se llevaba muy bien con todo el mundo y sobre todo con los artistas, ya que era una de ellos. La línea fue un fracaso y duro muy poco tiempo, pero le sirvió a Giordano para entablar amistad con Ditko. Este, rebotado de Marvel y con Stan Lee por el tema Spiderman, regresó a Charlton como el hijo pródigo y fue la gran estrella de esta efímera línea, retomando algunos de los personajes que había creado anteriormente. El propio Ditko fue quien recomendó a Infantino que fichara a ese tal Giordano de DC, era un buen artista, un estupendo editor y se llevaban tan bien con todos que se podía traer algunos de los artistas de la Charlton. Como editor, comercialmente no había conseguido ningún gran éxito, pero sus colecciones eran muy alabadas por crítica. Sin embargo en DC le dieron alguna de las colecciones menores de la casa, como Aquaman y Teen Titans. Esto termino quemandole y tras hacer una gran amistad con Neal Adams, decidió marcharse con él para formar un estudio llamado Continuity Associates, que trabajo para distintas editoriales y distintos medios (animación) y que ayudo a formar muchos artistas. En el trabajaron gente como Terry Austin, Walter Simonson, Jim Starlin o Howard Chaykin entre muchos otros.

En 1980 la inteligentisima Jennete Kahn decidió traerse a Giordano a la «nueva» DC. No solo tenía un gran experiencia editorial, sino que se llevaba estupendamente con una cantidad de artistas impresionantes. Junto con la susodicha y Paul Levitz formaron la «santísima trinidad» de DC, que llevo a la editorial a las cotas más altas de calidad jamás vista por aquellos lares, estamos hablando como no, de los sagrados 80. A raíz de su muerte he visto que se le atribuye gran parte de los éxitos de esa época y lo siento, pero es todo un poco exagerado. Giordano fue una parte muy importante de aquello, pero contribuyo en la misma medida que los otros dos miembros de esta trinidad. Por supuesto, él era el más cercano a los artistas, el que mejor se llevaba con ellos, el que más les comprendía. Y eso fue algo vital para que todo el mundo se sintiera a gusto en la DC de esa época. Hablaba con todos de todo y tan pronto apoyaba a unos como a otros en su trabajo. No es que los otros dos fueran mala gente, al contrario, pero Giordano era la cara más amable de todo aquello, la que tan pronto luchaba por los derechos de autor de los artistas, como se ponía a entintar Crisis en las Tierras Infinitas. Era la persona que no dudaba en apoyar con todas sus fuerzas a Karen Berger para la creación del sello Vertigo como la que convenció a Alan Moore de no usar a los personajes de la Charlton para su Watchmen, ya que entonces no podría volver a usar más a sus queridos personajes en el futuro.

Dick Giordano era un grande. Pero no uno que necesitara salir en los papeles y figurar, sino alguien que le gustaba trabajar, disfrutar con su trabajo y ayudar en todo lo posible a los demás. En 1993, tras la muerte de su esposa, con la que llevaba 38 años casado, decidió abandonar DC y hacer simplemente trabajos como freelance o ayudando a sus amigos a lanzar un nuevo sello editorial. Prácticamente trabajo hasta el día de su muerte, y su último trabajo, Jonah Hex 51 fue publicado 2 meses antes del fatídico día. Descanse en paz.

5 opiniones en “In Memorian: Dick Giordano”

  1. Valió la pena la espera, como siempre que esperas calidad.

    Valoro mucho la precisión que haces de la figura de Giordano, sin endiosar al difunto. De este modo, se le valora mucho más en lo más importante: su labor en la creación de un medio más comprensivo con los artistas. La muñeca de Giordano a la hora de negociar dio grandes frutos. Si lees este artículo junto al dedicado a Jennete Khan y reconoces la férrea defensa que Paul Levitz ha realizado sobre los royalties para los escritores, te das cuenta que la «santísima trinidad» de la DC en los 80 no fue casualidad ni decadencia Marvel, sino un ejemplo de buen hacer.

    Gracias Pedro, por compartir tu saber, como siempre.

  2. Muy buen artículo, Pedro.

    Era tal su buena relación con los artistas que «convenció» a Moore de no usar a sus personajes de la Charlton, que habían sido adquiridos por Paul Levitz para DC como una especie de regalo/homenaje a Giordano.

    Debió ser muy bueno bregando con egos teniendo en cuenta su colaboración estrecha con Adams o los talentos DC y esto se nota teniendo en cuenta como quedó el patio en DC cuando abandonó el puesto de editor.

    DEP

    Impacientes Saludos.

  3. Y su entintado era muy limpio pero no tapaba el estilo del original. Se complementaba perfectamente con Jose Luis García López y dió un resultado magnífico cuando entintó a Byrne en El Hombre de Acero.

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