¿ Qué es un packager ?

En uno de los comentarios del post de ayer preguntan qué es exactamente un packager. Como no es la primera persona que me lo pregunta ha llegado el momento de intentar explicarlo. Vamos con ello.

En el mundo del cómic como no, tenemos que usar palabras inglesas para denominar a las cosas. No leemos tebeos, leemos cómics books, o mangas, o europeo, pero tebeos no, los tebeos son para críos. Packager es una de esas palabras que tiene una traducción complicada al español, podría ser algo así como empaquetador, pero no lo es. El término más adecuado, y el que vamos a entender todos a la primera sería el de subcontrata. En las empresas normales, es decir, todas las que no publican tebeos, el término subcontratación es bastante común y se utiliza para muchas cosas, tanto para que te realicen un programa informático, para que te hagan la limpieza, etc., etc. Resumiendo que un packager es ni más ni menos que una subcontrata.

¿ Y cuál es la labor del packager ? Al packager se le encarga la realización técnica completa de un tebeo. Es decir, se le entregan los originales y el packager tiene que entregar el producto totalmente terminado. Eso incluye traducción, rotulación, diseño gráfico, artículos, etc., etc., etc. Para que nos entendamos, la editorial le dice al señor o señora de turno: toma, los originales (últimamente escaneados por ordenador en el 99% de los casos), en tanto tiempo me tienes que dar el tebeo terminado. Y la editorial una vez recibido lo único que se tiene que encargar es de imprimirlo, distribuirlo y venderlo.

El término de packager surge a finales de los 90 cuando Planeta empieza a encargar sus productos fuera de la casa. Hasta entonces toda la realización técnica se hacía dentro de la propia compañía (excepto las traducciones que la mayoría eran encargadas a colaboradores externos considerados «de la casa»). La causa como no, fue la pela. Salía mucho más barato usar a los packagers que hacerlo dentro de la empresa. De esta manera se puede mantener al mínimo numero de trabajadores fijos en plantilla y no es necesario despedir en épocas de vacas flacas. También te ahorras indemnizaciones por despido, etc., etc. Lo que os decía antes, subcontratación pura y dura.

La idea de los packagers no está mal del todo siempre y cuando luego se revise el trabajo entregado. A una persona se le paga por hacer su trabajo y si está mal tiene que repetirlo hasta que lo haga bien. Eso en la vida normal, claro. En el mundo de los packagers, estos entregan su trabajo en la redacción y parece que no hay tiempo para revisarlo a fondo (seguramente el personal que se tendría que dedicar a eso no existe, no hay empleados fijos, el pez que se muerde la cola) y se publica tal como se entrega. Y pasa lo que pasa: traducciones mal hechas, reproducción lamentable del original, poco interés por el producto…

En un jugoso artículo de Antonio Martín sobre Cels Piñol (que en realidad iba a ser un capítulo del libro pero al final se quedo sólo en eso, un artículo), el primero menciona un futuro epígrafe del libro que se iba a titular: «Un servicio a la Empresa, un mal servicio a los lectores: los Packagers» No puede existir mejor definición, para las empresas son perfectos, se libran del trabajo, se libran de los trabajadores y encima se ahorran costes. Para el lector es una situación lamentable, los cómics que antes tenían errores puntuales ahora aparecen todos los meses con algún que otro error de bulto. Lo más grave son los errores de traducción que se suceden tebeo tras tebeo.

Otro problema derivado de esto es la endogamia existente. Como packagers de tebeos no existen muchos, el trabajo al final suele recaer sobre los mismos creando una dependencia mutua entre la empresa y el packager. Los primeros cargan de trabajo a los segundos que entregan como pueden y cuyos errores no pueden corregir porque tienen que seguir produciendo más tebeos. Es un círculo vicioso complicado de cerrar y que hace muy poco bien al mundo del tebeo.

¿ Son todos los packagers malos ? Todos, todos no. Es más, algunos de ellos cuestan con trabajadores bastante competentes. El problema es cuando hacen mal el trabajo, en la editorial lo pasan porque parece que les da igual (en serio, muchas veces parece que les importa una mierda el estado en el que salgan los tebeos porque sino muchas cosas no se entienden) y el tebeo se publica como sea.

Así que más o menos eso es un packager. Espero que más o menos haya quedado claro.

8 opiniones en “¿ Qué es un packager ?”

  1. Un artículo cojonudo. Ya era hora de que alguien echara un poco de luz sobre estos negocios tan «oscuros». Podrías colgar más a menudo artículos que hablen del mundo editorial?: funciones, realidades, errores. etc.

  2. A Norma??? la que le dio la traducción de la jla justicia para todos a los traductores de lo imposible (o como se llamen)????

    pues que quieres que te diga…

    Si me van a meter un sablazo con lo que cuesta y después no entiendo algunos diálogos, los nombres se los inventan o hacen traducciones tan ‘fieles’ que no los entiende ni su ….madre, pues no veo cómo los voy a echar de menos.

    Y qué decir de los tomos de superman (cuando salían con cierta regularidad)

    por cierto, el superman/batman nuevo, está bien hecho???

  3. > Podrías colgar más a menudo artículos que hablen del mundo editorial?: funciones, realidades, errores. etc.

    Pues ya me gustaria, pero no me considero la persona más adecuada para hablar de estos temas. Pero por falta de conocimientos más que por otras cosas. De todas maneras, ya escribire cositas en el futuro.

  4. Muy buen artículo. La verdad es que ha quedado todo completamente claro, incluyendo cúal es el panorama actual en el mundo de la edición de tebeos (o cómics, o mangas, o … :D).

  5. Es que lo que parece que no le entra a nadie en la cabeza, ni a nosotros, los compradores, ni a ellos, los de las editoriales, es que en teoría nunca algo puede ser bueno para la empresa y malo para el lector, como decía el título del texto-que-finalmente-no-fue de Antonio Martín.

    Y no puede serlo, simple y llanamente, porque si algo se hace mal, de nuevo en teoría, no debiera venderse, y por lo tanto, al no comprarlo los lectores, debería terminar perjudicando a la empresa.

    ¿Qué pasa en este caso? Que los lectores de tebeos pasan una y otra vez por el aro, y tragan cuanta mierda sea necesaria para conseguir su dosis mensual, y así les demuestran a las editoriales que los pueden seguir tratando como a tontos, riéndose descaradamente de ellos, que van a seguir pagando igual.

    Un saludo.

  6. Don Jesús, ¿ hubo pretensión ? Pues en un momento pareció que sí, o al menos algunos fuimos lo bastante credulos y apostamos por el numero de demandas que le podían caer al señor Martin si seguia adelante con el susodicho. Sobre todo por esa estructura «Vease capitulo tal, consultense en parte cual». Pero claro, con el tiempo se ha visto que la unica intención era tocar las partes intimas de alguién pero bien.

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